8 dic 2009

Des-infomerciales

Problema
La informacion ofrecida por los infomerciales de la television abierta (por lo regular a altas horas de la noche), esta altamente saturada de desinformacion.


Desarrollo
Uno de los infomerciales que aparecen durante la noche se trata de un producto “totalmente natural” que va dirigido a una audiencia masculina con problemas de próstata. En pantalla, vemos a un “gran” especialista en urología hablando de un padecimiento llamado Hiperplasia Prostática Benigna (HPB), un padecimiento que sufriremos algo así como 1 de cada 5 hombres en nuestra maduréz (45 años en adelante). Para fines prácticos, la enfermedad es un aumento de volumen de la glándula prostática que poco a poco reduce el flujo de orina hasta llegar al punto de impedir o dificultar gravemente el acto de la micción (orinar pues). Con este antecedente, ya imaginarás el GRAN problema que esto representa para quien lo padece. Tienes mucha ganas de orinar y no puedes; aunque tienes la vejiga como un globo a punto de estallar !no puedes orinar! Y por supuesto, a un padecimiento que produce crisis de este tipo, se le investiga y desarrollan medicamentos que resultan ser carísimos pero que el paciente esta dispuesto a pagar.

Lo que me provoca admiración es la forma en que un médico supuestamente reconocido a nivel mundial se presta a realizar este tipo de productos alternativos, diciendo que aunque existe terapia medicamentosa alópata para este producto, los medicamentos producen efectos secundarios que afectan la vida sexual. Este argumento puede llevar a pensar a esa persona que sufre HPB, que la terapia alópata terminará con su actividad sexual y sólo por eso, el producto que elinfomercial promociona es mejor. Lo que no se dice en el infomercial es que este crecimiento de la próstata es irreversible (en caso de ser Hiperplasia Prostática Benigna) y en cierto momento, el paciente tendrá que ingresar a quirófano.


conclusiones
No cabe duda que estos infomerciales actúan de una manera más que irresponsable, por más que intenten disfrazarlo. Esto habla una vez más de la incompetencia de las autoridades de salud en México que deberían supervisar no solo el tipo de productos para la salud que se comercializan sino también, la forma en que las empresas des-informan a sus clientes potenciales.