7 dic 2009

Estoy cansado, claro.

Fernando Pessoa

Estoy cansado, claro,
porque a esta altura uno tiene que estar cansado.
De qué estoy cansado, no lo sé;
y de nada serviría saberlo,
porque el cansancio seguiría igual.
La herida duele porque duele,
no en función de la causa que la ha abierto.
Sí, estoy cansado
y un poco sonriente
de que el cansancio sea sólo esto:
ganas de dormir en el cuerpo,
deseo de no pensar en el alma
y por encima de todo una transparencia lúcida
del entendimiento retrospectivo…
¿Y la lujuria sin par de no tener ya esperanza?
Soy inteligente: esto es todo.
He visto mucho, y he entendido mucho de lo que he visto,
y hay un cierto placer, incluso, en el cansancio que eso da:
el de que, al fin, la cabeza siempre sirve para algo.

La primera vez que leí este poema me sorprendio la forma en que estuvo escrito, y no le di mucho valor o credito en contenido, sin embargo, una vez que lo volvi a leer, comprendí lo que queria decir, y creo que es toda una realidad, uno puede estar cansado, simplemente por estarlo, no hay una necesidad detras de un sentimiento.